AÑO DE LA FE: 2012-2013

HOY SE APERTURÓ EL AÑO DE LA FE

¿QUÉ HACER EN EL AÑO DE LA FE?

En una nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Papa ha propuesto la elaboración de películas, transmisiones televisivas y radiofónicas y publicaciones sobre la fe “accesibles a un público amplio” y encuentros con no creyentes que “buscan con sinceridad el sentido último de la existencia” como algunas de las iniciativas que se pueden llevar a cabo durante el Año de la Fe.

Este Año de la Fe no es el primero que se convoca en la historia de la Iglesia. Ya en 1968, el Papa Pablo VI proclamó uno similar con motivo del decimonoveno centenario del martirio de los Apóstoles Pedro y Pablo.

INDULGENCIAS PLENARIAS

Además, durante el Año de la Fe, Benedicto XVI concederá indulgencias plenarias, según indica el Decreto de la Penitenciaría Apostólica publicado recientemente. El documento firmado por el penitenciero mayor, el cardenal Manuel Monteiro de Castro y el regente, monseñor Krzysztof Nykiel, indica que la indulgencia podrá ser aplicable para los difuntos o para la persona “verdaderamente arrepentida, debidamente confesada, comulgada sacramentalmente y que rece por el Sumo Pontífice”.

Además, será concedida cada vez que se participe al menos en tres momentos durante las misiones o lecciones sobre los actos del Concilio Vaticano II o sobre los Artículos del Catecismo de la Iglesia Católica en cualquier iglesia o lugar idóneo. Asimismo, podrá obtenerse cada vez que se visite en forma de peregrinaje una basílica papal, una catacumba cristiana o una catedral y cuando, en determinados días, se participe en una solemne celebración eucarística o liturgia de las horas en un lugar del Año de la Fe con el rezo del Credo

* DE LA CARTA APOSTÓLICA EN FORMA DE MOTU PROPRIO 

PORTA FIDEI

4. A la luz de todo esto, he decidido convocar un Año de la fe.

Comenzará el 11 de octubre de 2012, en el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará en la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el 24 de noviembre de 2013.

En la fecha del 11 de octubre de 2012, se celebrarán también los veinte años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, promulgado por mi Predecesor, el beato Papa Juan Pablo II,[3]con la intención de ilustrar a todos los fieles la fuerza y belleza de la fe.

Este documento, auténtico fruto del Concilio Vaticano II, fue querido por el Sínodo Extraordinario de los Obispos de 1985 como instrumento al servicio de la catequesis[4], realizándose mediante la colaboración de todo el Episcopado de la Iglesia católica.

Y precisamente he convocado la Asamblea General del Sínodo de los Obispos, en el mes de octubre de 2012, sobre el tema de La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. Será una buena ocasión para introducir a todo el cuerpo eclesial en un tiempo de especial reflexión y redescubrimiento de la fe.

No es la primera vez que la Iglesia está llamada a celebrar un Año de la fe. Mi venerado Predecesor, el Siervo de Dios Pablo VI, proclamó uno parecido en 1967, para conmemorar el martirio de los apóstoles Pedro y Pablo en el décimo noveno centenario de su supremo testimonio. Lo concibió como un momento solemne para que en toda la Iglesia se diese «una auténtica y sincera profesión de la misma fe»; además, quiso que ésta fuera confirmada de manera «individual y colectiva, libre y consciente, interior y exterior, humilde y franca»[5]. Pensaba que de esa manera toda la Iglesia podría adquirir una «exacta conciencia de su fe, para reanimarla, para purificarla, para confirmarla y para confesarla»[6]. Las grandes transformaciones que tuvieron lugar en aquel Año, hicieron que la necesidad de dicha celebración fuera todavía más evidente. Ésta concluyó con la Profesión de fe del Pueblo de Dios[7], para testimoniar cómo los contenidos esenciales que desde siglos constituyen el patrimonio de todos los creyentes tienen necesidad de ser confirmados, comprendidos y profundizados de manera siempre nueva, con el fin de dar un testimonio coherente en condiciones históricas distintas a las del pasado.

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