ADIOS, SANTO PADRE… Arrivederci e grazie di cuore

Adiós Santo Padre

DÍA HISTÓRICO PARA LA IGLESIA CATÓLICA DEL SIGLO XXI

28 de febrero

El Papa Benedicto XVI deja el Palacio Apostólico en Vaticano y vuela a Castel Gandolfo

Un viaje singular, histórico, particular; un viaje no como el común de sus viajes, un viaje corto… pero con retorno; un viaje como Papa y un retorno como emérito; un viaje de despedida; pero, un viaje que asombra al mundo. Miles de televidentes estuvieron frente a las pantallas de comunicación, el Papa ha sobrevolado el espacio de su diócesis, la más apreciada por el Papa, Roma… la ciudad que tanto ama y amará.

Hora 16.45 p.m.

Mundo, Iglesia, fieles muestran signos de comunión, coralidad y simpatía. Rostros de agradecimiento de todas las personas que estaban en el patio de san Dámaso. Un motorizado y 4 autos lo acompañan al helipuerto. Después, una vista impresionante de los jardines vaticanos, se observa la casa nueva del Papa Ratzinger, la antena de comunicación, la gruta de Lourdes, etc…, belleza creadora de Dios.

17.00 p.m.

Llegó a helipuerto, baja del auto distinguido por banderas vaticanas; saluda al decano cardenal Angelo Sodano, militares del aeronáutica, y comitiva de despedida; sin lugar a dudas, consternación, conmoción… es el último saludo al Papa. Lo acompañan: su secretario, el doctor que lo cuida en su salud, y algunas personas indicadas para tal evento. Se va el Papa rumbo a Castel Gandolfo. Carteles de Grazie al Papa, todo se va realizando con simplicidad y afecto; sin tanta ceremonia protocolar, signos del Papa, humildad, entrega, sacrificio, servicio por el bien de la Iglesia.. La gente en plaza vaticana llora, mira, reza, se conmociona, miran a cielo, despiden al Papa, suenan las campanas de la Basílica Vaticana, inclusive las campanas de la diócesis de Roma y Albano; silencio, conmoción……es el símbolo de saludo y despedida al Papa que se va.

17.05 p.m.

Sigo sentado frente a la televisión de Rai Uno… Sale el aéreo hacia la Villa de Castel Gandolfo, aplausos sin fín, muestras de afecto, palabras de acción de gracias, sobrevuela el espacio aéreo rumbo hacia Castelli Romani, da un breve giro por la ciudad, fotografías por doquier, qué conmoción… el pastor que deja su primado para ir al monte, a ejemplo de  Jesús, para orar por el bien de la Iglesia, “Danke” (gracias) santo Padre… “Arrivederci Santità”; como era de esperar, era el momento esperado; pero, en verdad, es un momento que nos toca a todos; creyentes y no creyentes miran la televisión; ahora, sobrevuela el Coliseo Romano, seguro el está orando, mirando y recordando a los mártires cristianos; luego está sobre la cátedra papal, observa la basílica de san Juan de Letrán, sigue dando otra vuelta a su diócesis; el viento sopla, el frío invernal no se siente, hay clamor, hay calor eclesial, siguen los vivas de agradecimiento para el Papa, pero hay una realidad: “se fue el Papa…”, aquel personaje que ha mostrado simpatía, servicio, fidelidad y obediencia, !no ha abandonado la cruz!; al contrario, se ha unido más a la “Iglesia viva” de la Nueva evangelizacón, como lo ha remarcado el la última audiencia del miércoles 27. Ahora, pasa por el aeropuerto de Ciampino, allá va el Papa místico, gran teólogo, hombre de cultura y de profunda comunión con Dios. Allí ha encontrado su gloria, en la fe y comunión con Dios. Las imágenes quedarán en la historia, hoy partió para retornar, pero como volverá como “emérito”; así es la historia de este nuevo signo eclesial. Sin lugar a dudas, es un viaje particular, diferente a todas sus partidas de viaje, es un viaje histórico, significativo, diverso a todos los demás.

17.23 p.m.

Llega a Castel Gandolfo, las cuatro ruedas del helicóptero pisan suelo en la Villa de reposo veraniego de los pontífices. Llegada histórica, se acercan las personas indicadas a recibirlo, pequeño momento de acogida al Papa, un motorizado y 6 autos dirigen su llegada a la Villa pontificia…

17.27 p.m.

Sube al auto, inicia su recorrido, la gente espera al Papa en la plaza, para darle un grazie di cuore, allí estará dos meses aproximadamente hasta retornar a su nueva casa en Vaticano

17.31 p.m.

Llega a la Villa que ama tanto, siguen sonando las campanas, sube por la puerta del ascensor, recorre la parte interna, le toman fotografías, se acerca al balcón.

17.38 p.m.

El Papa está ahí, frente a todos, no solo los que estan en Castel Gandolfo, sino, al frente de todos los que mundialmente lo siguen mirando, observando y contemplando. Allí está, sin papel en mano, sin discurso preparado; se posiciona en el balcón, mira a la gente, como Cristo en las bienaventuranzas; y allí, se escuchan inmediatamente los saludos hacia el Papa, es el eco y resonancia de la gente, es el pueblo de Dios que lo aclama y que se une a él en estos últimos momentos de su pontificado.

En medio de esta gran ovación, que ha constituido su última aparición pública, el Santo Padre agradeció las muestras de afecto y dijo a todos los presentes:

“estoy feliz de estar con vosotros, rodeado por la belleza del Creador y de vuestra simpatía que me hace mucho bien. ¡Gracias por vuestra amistad, vuestro afecto!”

Desde ya, un día diverso y distinto a los días anteriores; por ello expresó:

“Seré Sumo Pontífice de la Iglesia Católica hasta las ocho de la noche”.

“Seré simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinaje en esta tierra”.

“Pero quisiera aún, con mi corazón, con mi amor, con mi oración, con mi reflexión, con todas mis fuerzas interiores, trabajar por el bien común de la Iglesia y de la humanidad”.

Aun más, añadió:

“Me siento apoyado por vuestra simpatía. Sigamos adelante con el Señor por el bien de la Iglesia y del mundo. Gracias!. Los bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo!.

Y finalizó con su acción de gracias para todos, diciendo:

“!Gracias!. Buenas noches!.

Eran las 17,40 p.m. cuando se despidió finalmente el Papa.

A las 20.00 horas: la guardia suiza cerró las puertas del Palacio papal de Castel Gandolfo, la sede papal ha quedado vacante, se iniciará un nuevo Cónclave para la historia de la Iglesia, un nuevo Papa será nominado entre pocos días; nos unimos en oración en este tiempo de Cuaresma camino hacia la Pascua del Señor.

Ahora empieza el Papa emérito su etapa contemplativa, días y meses en silencio, estudio y oración; pero, sobretodo en la contemplación del misterio trinitario a la cual dedicó su pontificado desde hace ocho años atrás.

!Gracias, Santo Padre!, por tu magisterio, por tus enseñanzas, por la fortaleza en la fe que nos has comunicado, por el coraje de decir, hasta aquí nada más, !sólo Dios basta!.

Que la santísima Virgen María, sea tu consuelo en los momentos de tribulación. Gracias por enseñarnos a quererla no solo con el corazón, sino con la mente. !Adiós, Santo Padre!.

P. Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, O. de M.

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3 respuestas a ADIOS, SANTO PADRE… Arrivederci e grazie di cuore

  1. José dijo:

    Gracias por tal reseña . Mientras leía imaginaba su último peregrinaje del papa.

  2. jsavelu dijo:

    Efectivamente, que Dios acompañe siempre a Benedicto XVI. Nos unimos en oración en estos días de gran ecelsialidad esperando el nombramiento del nuevo Papa para la historia de la Iglesia.

  3. Juan carlos dijo:

    Gracias P. Joaquín por los saludos, buen retorno del Perú

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