La “Dolorosa” de la Merced y su Cofradía en Lima-Perú

 

 

 

LA “DOLOROSA” DE LA MERCED DE LIMA Y SU COFRADÍA

P. Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, O. de M.

Apuntes históricos sobre su devoción y culto
en la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Merced de Lima.

Desde el año 1534, cuando nuestros religiosos mercedarios llegaron junto con las huestes españolas al valle del Rimac, hubo una gran preocupación por servir a las gentes en los diversos servicios eclesiales. Ya fundada la ciudad el 18 de enero de 1535, y asentados los frailes de la Merced en torno a los 4 solares que recibieron por manos del Marqués Don francisco Pizarro al delinearse la ciudad, se iniciaron las obras de construcción de una iglesia que pudiera acoger cristianamente a los nuevos habitantes de dicho lugar. De esta manera, promovieron la liturgia y el culto cristiano, con la advocación particular a la Bienaventurada Virgen María de la Merced.

Relevando los rasgos marianos del Templo de la Merced de Lima, el P. Fr. Víctor M. Barriga, destacado e ilustre religiosos mercedario arequipeño,  entre sus publicaciones acerca de los “Mercedarios en el Perú de los siglos XVI-XVII” nos hace un comentario breve en nota a pie de página sobre la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad diciendo:
La Cofradía de la Piedad se fundó en la Merced de Lima el 5 de junio de 1559, a la que el Papa Inocencio XI, concedió varios privilegios.

A la vez en el documento fechado el 7 de noviembre de 1573 perteneciente al Archivo Mercedario de Lima, T. II; se declara la concesión del lugar para la Capilla de la Cofradía, que llegó a tener gran importancia en los siglos venideros. Transcribiendo algunos datos sobre dicho documento dice:

En el nombre de Dios amén… por cuanto en este Monasterio ha muchos que está fundada la Cofradía de Nuestra Señora y los hermanos que al presente son Administradores della con el celo de servir a Dios Nuestro Señor y a Nuestra Señora… que vien sabíamos que no tenían Capilla ni altar conocido donde tener la imagen de Nuestra Señora ni adonde los dichos hermanos pudieran hacer decir las misas e Divinos Oficios que tenían y adelante tuviesen obligación… y habiendo tomado sobre ello nuestro acuerdo con deliberada determinación del hemos acordado de dar graciosamente a la dicha Hermandad e Cofradía para hazer la dicha Capilla el sitio que está junto a la Capilla dada por este Convento a Francisco de Ampuero… de treinta y cinco pies de largo y otros treinta y cinco pies de ancho, dos pies más o menos conforme a la tasa que el albañil diera a la obra de la dicha Capilla y sitio…

El mismo autor arequipeño, nos manifiesta que el contrato contraído con el Maestro Andrés de Espinoza, quien trabajó el Altar Mayor de esta prestigiosa Iglesia se dió lugar el 28 de mayo de 1614, por la cual establecían que se hiciera con elegancia y suntuosidad, de manera que luzca grande y hermosa, con buenos cimientos y de dos bóvedas de crucería divididas con un arco de madera, utilizando piedra y ladrillo y obligándose a terminarla a fines de febrero de 1615 . A la vez, presentando una breve descripción de los altares, el P. Fr. Delgado Capeans, religioso de la Provincia de Castilla, expone sobre el Altar de Nuestra Señora de los Dolores diciendo:

Siguiendo en el estudio de las valiosísimas obras de arte que enriquecen el templo de la Merced de Lima, convirtiéndolo en un acabado de joyas cristianas, nos encontramos con el altar de la Virgen de los Dolores, primoroso por su rico tallado en cedro. La ornacina central la forman dos corpulentos Ángeles que sostienen con sus manos levantadas en alto el Camarín de la Madre Dolorosa. Sobre la mesa del altar está el Santo Sepulcro, donde yace cadavérico el Salvador del mundo, que infunde recogimiento y emoción, conmoviendo aún al espíritu más indiferente. En su interior se ven innumerables exvotos de oro y plata, que la piedad de los fieles va depositando con el rodar de los siglos. Corre a lo largo de las paredes que constituyen su capilla un rico zócalo de azulejos sevillanos, obra colonial. Grande y entusiasta es la devoción que los limeños sienten al Señor del Sepulcro.

Curiosamente la devoción de los mercedarios a la santa Madre de Dios no sólo fue arraigada en la advocación de María de la Merced, o de las Mercedes; sino también, apoyando otras Cofradías, gremios o agrupaciones que dinamizaban la vida eclesial del templo limeño como las fraternidades de:

Nuestra Señora de los Remedios; la del Ángel de la Guarda, de Nuestra Señora de la Consolación. La Archicofradía de Nuestra Señora y la Venerable Orden Tercera de la Merced…

Sin lugar a dudas, estas “Fraternidades Laicales Mercedarias” (como ahora las denominamos) eran fervientes promotores de las celebraciones y fiestas que en el ciclo litúrgico veneraban a la singular figura de la Virgen, Madre de Dios en sus diversas advocaciones. Fiestas que iban acompañadas con rezos, novenarios, triduos, setenarios, Hora santa, Visperas, procesiones y grandes festividades de las imágenes titulares. Por ejemplo el P. Rubén Vargas Ugarte, notable historiador de la Compañía de Jesús, escribiendo sobre el tema en torno al siglo XVIII nos trae a la memoria que a pesar de los problemas sociales que comenzaba a vivir la metrópoli por las influencias de nuevas confesiones de fe, del lujo y la moda con incidencias en la vida, usos y costumbres; la relajación en los conventos, los indicios y movimientos emancipadores, algunas Cofradías comenzaron a decaer en su aspecto gremial, otras se conservaron por su empeño religioso y poder económico; sin embargo, las fiestas religiosas siempre se celebraron con pompa y majestuosidad. Conservando estas tradiciones, la Semana Santa siempre fue un momento propicio para el encuentro entre Dios y los hombres y viceversa.

Describe que, entre las diversas actividades el día del Viernes Santo le correspondía a la Cofradía de la Piedad de la Merced, su recorrido procesional. Después de salir de su templo a las cinco de la tarde, recorriendo por la Plaza Mayor, luego, retornaba por las calles de Bodegones y Guitarreros. Esta práctica religiosa, dichosamente se conserva hasta hoy, aunque ha cambiado su recorrido procesional y ya no existe la Cofradía como tal, con afiliados, reuniones, y obras sociales. Sólo hay devotos y simpatizantes a dicho culto, con quienes habría que dar un nuevo impulso para la reiniciar las actividades de esta histórica Confraternidad.

En otros lugares, como en la histórica ciudad del Cusco, era conocida la “Cofradía de la redención de cautivos” y la de “Nuestra Señora de la Soledad” que fue fundada el 1º de marzo de 1578; en la ciudad de Quito (Ecuador) también la llamada “Cofradía de la Piedad”, sabemos que obtuvo una donación de sitio el 26 de mayo de 1576; y en el templo mercedario de Arequipa (Perú) en 1588, hay noticias sobre una que pertenecía a los indios conocida como la “Cofradía de la Visitación de Nuestra Señora”, la “Cofradía de la Soledad” como refiere un documento del Archivo Histórico del Cusco, y el de la “Virgen de la Consolación o del Consuelo” que desde el 16 de abril de 1586 fue marcando historia por las referencias sobre los sucesos de su llegada al puerto de Sechura hasta las invocaciones de los pobladores cuando la sacaban en procesión pidiendo su intercesión para que vengan las lluvias a los campos agrícolas, o porque la ciudad y sus alrededores sufrían algunas calamidades públicas. Dicha imagen que se venera hasta hoy, fue también llamada “la Virgen del contentillo” por los contentos y gozos y la popularidad que alcanzó su devoción .

Efectivamente “la Dolorosa de la Merced” todos los años nos permite vivir el misterio de la Pasión de su Hijo; el día 15 de setiembre se celebra a las doce del mediodía la misa de fiesta que en los últimos años siempre es celebrada por un Obispo invitado para tal efecto. Al llegar la Semana Santa, la Madre de los Dolores es revestida con manto negro o azul oscuro bordado sobriamente; luciendo su corona de estrellas y las siete espadas de dolor de fina platería que lleva en su corazón, la bella imagen es adornada con una mantilla proveniente de tierras españolas, la cual fue obsequiada por Monseñor Alberto Brazzini Diaz Ufano, ex Obispo Auxiliar de Lima. Ella, siempre venerada por el pueblo de Dios como la Madre del Salvador que aceptando la voluntad de Dios se puso en camino para interceder por todos los afligidos, sale del templo mercedario cargada en hombros por sus hijos, organizados por la diferentes “cuadrillas de cargadores” de la ciudad, a recorrer las calles de la Lima colonial. Rodeada por blancas flores en señal de su pureza y de muchos cirios encendidos que alumbran los senderos oscuros de la vida, va la Virgen María, enjugando sus lágrimas de dolor. Como peregrina hacia el Calvario, en silencio interior y con señales de sufrimiento. Ella, como compañera de camino, está presente como la perfecta discípula, detrás de la imagen de Jesús Nazareno que también sale del mismo templo.

Para terminar, tenemos que poner a consideración que con el transcurrir de los siglos, entre los imponentes altares laterales que siempre ha relucido la Basílica de la Merced de Lima, tanto la imagen y el altar de la Cofradía de la Piedad, siempre se presentan como un conjunto arquitectónico de arte y belleza religiosa que hasta hoy muestra su diferencia entre las demás. El P. Fr. Saúl Peredo Meza, amante de la historia y ex Director del Instituto Histórico de la Orden de la Merced describiendo la composición del retablo en mención expresa:

Esta capilla constituye el conjunto decorativo más importante de la Iglesia… El retablo de muy rica talla está sostenido por cariátides y es de gran movimiento. En su base una urna contiene el cuerpo yacente de Cristo,… y a ambos lados un Ecce Homo y un Cristo flagelado… Ocupa la hornacina central la antigua y más bella imagen del retablo, una emotiva Dolorosa. En el cuerpo superior se admira el grupo del Calvario con apóstoles.

Hasta 1858 sabemos que entre las instituciones piadosas de la Merced todavía se hacía referencia de la Archicofradía de Nuestra Señora, la de la Virgen de la Consolación y la Tercera Orden, pero no sabemos hasta cuando funcionó el de la Piedad, lo cual nos invita a continuar la investigación de tal noble Cofradía que durante siglos veneró la imagen de la Madre de Dios en su dolor.

Valorando el Romance sobre la “Pasión y Muerte de Nuestro Redentor y Señor Jesucristo, según los cuatro evangelistas” escrito por fr. Francisco del Castillo, uno de los religiosos ilustres que vivieron en estos claustros mercedarios de San Miguel de Lima, conocido como el “Ciego de la Merced”, exclamamos lo siguiente:

[Cristo]
“De su Madre se despide
y en paso tan lastimero
hará disgreción lo dulce
por atención a lo tierno.
…………
[María]
Anda hijo amado le dice,
que aunque en tí mi vida tengo
el que decreta tu muerte
vida será de mi aliento.
Cumple de tu eterno Padre
el poderoso precepto
que ya para siete espadas
prevenido está mi pecho” .

Que María, la Virgen de los Dolores, al pie de la cruz como icona evangélica y pascual, nos ayude a entender los sufrimientos de nuestro Señor y de nuestro pueblo que sufre como dolores de parto el día de hoy. A ella, como figura eclesial que está siempre “atenta a la humanidad”; le pedimos que nos conduzca por el camino correcto, para seguir encarnando la “bondad y la ternura” de Dios (Palabras del Papa Francisco) en nuestra espiritualidad cristiano-mercedaria, con signos de fidelidad y perseverancia evangélica junto a su Hijo Jesús, nuestro Redentor.

Hoy, como cada Viernes de Dolores, la Iglesia de la Merced de Lima abre el ciclo procesional de la Semana Santa; de allí salen procesionalmente las imágenes del “Cristo Nazareno” y de la “Dolorosa”, acompañados por el pueblo de Dios que inicia su camino de peregrinación hacia la pascua del Señor.

!Que tengan una bonita Semana Santa!

Imagen | Esta entrada fue publicada en familia mercedaria, Formación, Frailes, Laicos mercedarios, Merced, Orden de la Merced, Ordenes religiosas, Reflexiones, Vida religiosa. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La “Dolorosa” de la Merced y su Cofradía en Lima-Perú

  1. Diana Gómez Gamboa dijo:

    padre venerable orden tercera de la merced esta dentro de las fraternidades laicales, si es así, porque cuando hay convenciones, lo hacen aparte.
    La Virgen de los Dolores con ella comienza nuestra semana santa en todo el Perú

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s